Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y os aborreceréis a vosotros mismos a causa de todos vuestros pecados que cometisteis. (Ezequiel 20:43)

Muchas veces seguimos adelante sin darnos cuenta de que algo en nuestro interior se fue endureciendo. Caminamos, decidimos, hablamos… pero lejos de Dios. Sin embargo, cuando Él nos recibe con amor y paz, nuestra mirada cambia. Empezamos a reconocer lo que hicimos mal y sentimos el deseo de volver.
El arrepentimiento no es castigo, es una oportunidad. Dios no nos muestra el pecado para condenarnos, sino para sanarnos. Cuando entendemos su perdón, el corazón duro se ablanda y nace un nuevo comienzo.
Dios no busca personas perfectas, busca corazones dispuestos a volver. Su misericordia es capaz de transformar la culpa en descanso y la tristeza en esperanza.
🌱 Aplicación
Tomate un momento y revisá tu corazón. Si hay actitudes, decisiones o caminos que te alejaron de Dios, no te escondas. Acercate a Él. Su amor sigue siendo más grande que cualquier error. Hoy puede ser un día de regreso y renovación.
🙏 Oración breve
“Señor, examiná mi corazón. Ayudame a arrepentirme, a dejar lo que me aleja de Vos y a volver a tu amor. Amén.”
Deja un comentario